Justo antes de las vacaciones de la Semana Santa, generamos ideas para dar solución al reto a través del pensamiento divergente y convergente.
En nuestro tablón de CANVAS, era el momento de rellenar los espacios de ACTIVIDADES y de RECURSOS.
Forzándonos a salir de nuestra "zona de confort" con dinámicas como la del RULO o la de LA CASA, y generando un espacio "FLOW", se inició el proceso de creación o generación de ideas. Se crearon muchísimas (productos que pudiéramos fabricar con nuestras propias manos y utilizando materiales reciclados para ser puestos a la venta en nuestra comunidad más cercana). Desde llaveros, pulseras, etc hasta collares para perros fabricados con retales o atrapasueños, nuestra pizarra se llenó con infinidad de posibilidades, producto del pensamiento divergente.
La tarea siguiente fue, a través del pensamiento convergente, "cribar", "filtrar" todas esas ideas bajo el tamiz de la idoneidad de nuestro proyecto o de la adecuación de los términos de gastos e ingresos en nuestro presupuesto inicial de proyecto.
Finalmente, los productos que consiguieron pasar el filtro fueron los siguientes:
- imanes con adornos para frigoríficos
- maceteros
- huchas
- velas
- pulseras con abalorios, collares, llaveros...
- pulseras con las anillas de las latas
- atrapasueños
- lapiceros
- camisetas con el logo del proyecto
- departamento de dirección (los encargados de organizar, planificar...)
- departamento de recursos humanos (encargados de elegir a los candidatos en cada grupo de creación de productos, según las necesidades de producción)
- departamento financiero (encargados de realizar el presupuesto de ingresos y de gastos del proyecto y de supervisar el proceso de recaudación a través de las ventas )
- departamento de marketing (encargados de publicitar todo lo relativo a las distintas fases restantes del proyecto)